Tensions in the Strait of Hormuz: U.S. Allies May Be Forced to Intervene Despite Initial European Reluctance Tensión en el Estrecho de Ormuz: aliados de EE.UU. podrían intervenir pese a la negativa inicial de Europa
Experts warn that securing one of the world’s most critical oil shipping routes could ultimately require an international coalition, even as President Donald Trump insists the United States can handle the situation alone. Expertos advierten que la seguridad de una de las rutas petroleras más importantes del mundo podría requerir una coalición internacional, a pesar de que el presidente Donald Trump insiste en que Estados Unidos puede actuar solo.
MIAMI — Rising geopolitical tensions surrounding the Strait of Hormuz, one of the world’s most strategic energy corridors, are intensifying debate over whether U.S. allies will need to take a more active role in protecting global oil shipments.
President Donald Trump said Monday that the United States does not need help from its allies to secure the maritime passage. However, defense and foreign policy experts argue that European involvement may ultimately become unavoidable if the crisis escalates.
The Strait of Hormuz connects the Persian Gulf to the Gulf of Oman and is considered one of the most critical chokepoints in global energy trade. A significant share of the world’s oil supply passes through this narrow maritime corridor each day, making any disruption a potential trigger for volatility in global energy markets.
Kirsten Fontenrose, former senior director for the Gulf at the National Security Council during Trump’s first administration, believes European nations will eventually need to participate due to their economic exposure to the region’s energy flows.
“Their economies have more at stake than ours,” Fontenrose said, noting that Europe has strong incentives to ensure uninterrupted maritime trade through the strait.
When asked by the Financial Times what type of support he expects from allies in the NATO, Trump replied “whatever is necessary,” including the deployment of minesweepers, specialized naval vessels designed to detect and neutralize sea mines.
According to Fontenrose, the use of minesweepers could represent a politically acceptable way for allied nations to contribute without directly engaging in offensive military operations.
“Sending minesweepers is a way to signal defensive cooperation. It’s not about launching attacks — it’s about clearing the way for safe navigation,” she explained.
Still, military analysts warn that securing the strait over an extended period would likely require broader multinational coordination. Retired Lieutenant General Mark Schwartz, a military analyst, emphasized that the United States has historically depended on allied capabilities in long-term operations abroad.
“In prolonged operations, the United States depends critically on allies and coalition partners to succeed,” Schwartz said, citing past military campaigns in Afghanistan and Iraq.
The situation intensified after Iran effectively closed the Strait of Hormuz following attacks attributed to the United States and Israel. The disruption has raised concerns about potential impacts on global energy supply and oil prices.
Trump has also warned that the NATO alliance could face a “very bad future” if member countries do not support the United States in protecting the key maritime corridor.
So far, several European allies have declined Washington’s request to send warships to escort oil tankers through the area, suggesting there may be limits to how far Europe is willing to go as tensions in the Middle East continue to escalate.
MIAMI — La creciente tensión en el estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más estratégicos del planeta, está reavivando el debate sobre el papel que deberían desempeñar los aliados de Estados Unidos en la protección del comercio mundial de petróleo.
El presidente Donald Trump afirmó este lunes que Estados Unidos no necesita la ayuda de sus aliados para asegurar el tránsito marítimo por el estrecho. Sin embargo, expertos en seguridad internacional y defensa sostienen que la participación de países europeos podría volverse inevitable si la crisis se prolonga.
El estrecho de Ormuz conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y es una ruta clave para el transporte de petróleo hacia Asia, Europa y otros mercados globales. Cualquier interrupción en este paso estratégico tiene el potencial de generar volatilidad en los precios del crudo y afectar directamente a la economía mundial.
Kirsten Fontenrose, exdirectora sénior para el Golfo en el Consejo de Seguridad Nacional durante el primer mandato de Trump, considera que los países europeos eventualmente se verán obligados a participar debido a su fuerte dependencia energética de la región.
“Sus economías tienen más en juego que la nuestra”, afirmó Fontenrose, señalando que Europa tiene mayores incentivos para garantizar que el flujo de petróleo continúe sin interrupciones.
Cuando el Financial Times preguntó a Trump qué tipo de apoyo esperaba de los aliados de la NATO, el presidente respondió: “lo que sea necesario”, incluyendo el envío de buscaminas, buques especializados en detectar y neutralizar minas navales.
Según Fontenrose, este tipo de apoyo podría ser una forma políticamente aceptable para que los aliados contribuyan sin participar directamente en operaciones ofensivas.
“Enviar buscaminas es una señal de cooperación defensiva. No implica participar en ataques, sino simplemente asegurar la navegación”, explicó.
No obstante, analistas militares advierten que una operación prolongada en el estrecho probablemente requerirá coordinación multinacional. El teniente general retirado Mark Schwartz, analista militar, subrayó que Estados Unidos ha dependido históricamente de sus aliados para operaciones sostenidas en el extranjero.
“En conflictos prolongados, Estados Unidos depende de manera vital de sus aliados y socios de coalición para tener éxito”, afirmó, citando experiencias en campañas militares como Afganistán e Irak.
La situación se intensificó después de que Iran cerrara de facto el estrecho de Ormuz tras ataques atribuidos a Estados Unidos e Israel. El bloqueo ha aumentado los temores de interrupciones en el suministro energético global y de un posible aumento en los precios del petróleo.
Trump también advirtió que la alianza de la OTAN podría enfrentar un futuro “muy malo” si sus miembros no respaldan a Estados Unidos en la protección del corredor marítimo.
Hasta ahora, varios aliados europeos han rechazado la solicitud de Washington de enviar buques de guerra para escoltar petroleros en la zona, lo que refleja las tensiones diplomáticas dentro de la alianza y los límites del apoyo internacional ante una crisis que podría redefinir el equilibrio estratégico en Medio Oriente.